Analizamos tu instalación térmica actual y te proponemos mejoras reales para reducir el consumo sin perder confort.
Solicitar diagnóstico gratuitoUna revisión inicial de tu instalación puede identificar ajustes que reduzcan el consumo sin perder confort.
Solicitar asesoríaSe recomienda una revisión anual antes del inicio de la temporada de frío. Un mantenimiento regular asegura un rendimiento óptimo, reduce el consumo de combustible y prolonga la vida útil del equipo. Además, en muchos países es un requisito legal para garantizar la seguridad.
Una bomba de calor puede invertir su ciclo, proporcionando tanto calefacción en invierno como refrigeración en verano. Un aire acondicionado típicamente solo enfría. La bomba de calor es más eficiente para calentar espacios, especialmente en climas moderados, y suele consumir menos energía que un sistema de resistencia eléctrica.
Sí, pero es importante que la caldera pueda trabajar a temperaturas de impulsión bajas (35-45 °C), típicas de los sistemas de condensación. Las calderas convencionales de alta temperatura pueden usarse con una unidad de mezcla para adecuar el agua, aunque la eficiencia del conjunto será menor. Lo ideal es combinarlo con una bomba de calor o una caldera de condensación.
El mantenimiento es mínimo comparado con una caldera de gas. Incluye limpiar los filtros de aire cada pocos meses, revisar el nivel de refrigerante y asegurarse de que la unidad exterior esté libre de obstrucciones (hojas, nieve). Se recomienda una revisión profesional cada dos años para verificar presiones y conexiones eléctricas.
Sí, los fancoils son una solución versátil que puede proporcionar calefacción y refrigeración con un solo equipo. Funcionan bien con bombas de calor y calderas de baja temperatura. Su principal ventaja es la respuesta rápida y la posibilidad de controlar la temperatura por zonas. Eso sí, requieren un mantenimiento periódico de los filtros y la limpieza de la bandeja de condensados.
Elegí el nivel de acompañamiento técnico que mejor se adapte a tu proyecto de climatización.
Diagnóstico inicial y recomendaciones para sistemas térmicos existentes.
Acompañamiento en la selección e instalación de nuevos equipos.
Seguimiento periódico y optimización continua del sistema.
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Revisamos calderas, bombas de calor y fancoils cada temporada para evitar averías costosas.
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